27 noviembre 2023

Tú en mí y yo en ti

Photo by Diego San on Unsplash

Mi corazón está envuelto en tu calor, en tus besos, en tu voz.
Mi corazón se guardó para ti en un pequeño cajón 
y se desvaneció en medio de la nostalgia y los suspiros.
Año tras año te llora, y año tras año te espera,
Cómo aquel que espera que los nardos florezcan
Cómo aquel que espera el cambio de una estación.
Cómo aquel que espera un doloroso parto.
Aunque sé que no pudo ser
Y qué el mundo se cansó de llamarnos idiotas,
En ti estoy yo y en mi estás tú.
Sin importar la distancia y el ahogo de mis palabras
Aquí siempre estás.
Los árboles han cambiado el color de sus hojas, 
casi tantas veces como los momentos en los que he pensado en ti
y en si algún día volverás,
Pero solo sé que esto es casi como el fin, sin haber tenido un principio.
Pero estás en mí y yo estoy en ti.
Viviré de la manera que me han enseñado
Es la máscara perfecta para decir que te he olvidado.
Pero no, aquí siempre estás.
Tú en mí y yo en ti.
Aquí siempre estará tu hogar, para cuando quieras por fin descansar.
Adornado con flores blancas
Y a la mesa un café cargado como siempre lo has tomado.
La puerta abierta de par en par, listo para recibirte sin más.
No importa qué, ni si vendrás.
Solo recuerda:
Aquí siempre estará tu hogar.
Aquí siempre estarás.
Tú en mí y yo en ti.

Tráeme de vuelta

Yohann Libot by unsplash

No puedo dejar de pensarte.
No paro de cerrar mis ojos
E imaginar cómo debe oler tu piel caliente,
Tu piel canela, cerca de mí.
Cómo recorres con la punta de tus dedos
Los centímetros de blanca piel
En la que hoy he tenido la fortuna de habitar
Solo porque me tocas, solo porque me toco.
Cierro mis ojos una y otra vez
Mientras mi pecho sube acelerado
Una y otra vez, y otra vez
Tratando de inhalar todo el oxígeno que requiero
Para vivir en uno de estos momentos.
Mi mente juega conmigo.
Estás y te vas.
Vuelves y te pierdes
Y sigo aquí, respirando sin cesar.
Esbozo diminutas sonrisas
Qué mueren lentamente bajo las mordidas de blancas perlas.
Y en un constante ir y venir
te siento,
te respiro,
te deseo,
y despierto
Con un maquiavélico sonido
Que me trae de vuelta a la realidad
Y trato de aparentar que nunca viajé fuera de esta habitación para sentirte una vez más.
Será nuestro pequeño secreto está vez,
Pero mañana te volveré a esperar
Para juntos viajar fuera de esta habitación infernal.

24 noviembre 2023

Yo debería dormir ya

Photo by Megan te Boekhorst on Unsplash

¿Yo debería dormir ya?
Yo debería dormir ya
YO... Debería. Sí, ¿debería?
Seguro que dormir es algo normal,
Aunque yo no tenga mucho de normal.
Y si quiero hacerlo, ¿por qué no puedo?
Y si no quiero hacerlo, ¿por qué tengo?
¿Ven a donde quiero llegar?

Yo debería dormir ya
Pero heme aquí
Leyendo sobre el reino animal
¿O eran palabras de un anónimo al que su novia nunca va a amar?
Perdón, pero es la verdad.

Sí, yo debería dormir ya
Pero entre lo que quiero y lo que puedo
Nunca está lo que me merezco,
Eso claro está.

El suspiro me recuerda que todo eso es verdad.
Y en ese caso, ¿A quién debo escuchar?
¿A la que DEBE dormir o a la que QUIERE dormir?

Sí, yo debería dormir ya.
Las idioteces a la mente empiezan a llegar
Mientras el sueño se aleja cada vez más.
Pero si, yo debería dormir ya.

Probemos cerrar un ojo,
Quizá era el otro.
Quizá los dos.
No, con ninguno va a funcionar.

Ya me rendí.
Morfeo nunca va a aterrizar.
Mejor sigo viendo ese infomercial
Sobre la señora que no sabe cómo los vegetales picar.

Sí, definitivamente,
Por mi paz mental, ya debo dormir.
Mejor veo un infomercial más.

The sentí


Tenía tu cuerpo cerca de mí.
Tenía tus cabellos ondulados posándose sobre mi rostro, mientras me dabas un beso atravesado entre una sonrisa.
Tenía felicidad en mi corazón.
Tenía una alianza dorada y lisa sobre mi dedo anular.
Lo sentí tan vívido, te tenía a ti.
Por un segundo sentí y viví dentro de una fantasía que bien podría ser una visión del futuro.
¿Cómo es que se sintió tan real?
¿Cómo es que pareciera que esa es mi realidad, y no ésta que vivo hoy? Aquella en donde estoy sin ti.
¿Cómo es que te sentí tan cerca y en un segundo todo acabó?
¿Acaso se apiadaron de mí los dioses y me permitieron ver lo que realmente sucederá en nuestras vidas en un futuro no tan lejano? 
¿O será simplemente un juego de mi mente para hacerme pensar más en ti? ...Solo si fuera eso posible.
No sé qué fue, pero te sentí.
Te sentí amándote.
Te sentí feliz.
Te sentí como siempre te debí sentir.
No importa lo demás, no importa el mañana, no importa el ahora. Solo importamos nosotros.
Solo sé que te sentí y no fue un juego infantil.
No fue un pensamiento como los que habitan en mí, cuando pienso en ti.
No fue algo pasajero, porque mi cuerpo también lo sintió.
Hoy, te sentí y fue un amor puro y dulce,
como la primera vez que te sentí.

10 mayo 2014

Hoy me pedí perdón


Hoy la introspección, con un pequeño empujón, hicieron mella.
Esta noche puedo decir que la luna es pasajera y el sol se acerca sigilosamente,
puedo decir también que los vastos muros de hielo a mi alrededor empiezan a decaer, a derretirse.
Vuelvo a respirar. Vuelvo a sentir.
Todo esto sucede porque hoy me pedí perdón.
Perdón por esos errores que no cometí,
perdón por a veces dejar de sonreír sin razón.
Perdón por las noches de tertulia que dejé pasar.
Perdón por las veces que fallé
y perdón por las veces que debí fallar.
Me senté frente a mí y me dije: Perdón...
No, mejor dicho, me dije: ¡PERDÓN!
Si, así fue.
Con lágrimas y temblorosa porque no sabía la respuesta que yo misma me daría.
Pero lo hice.
Fue un paso liberador, que hace tiempo tenía en agenda.
Hoy dejé la cobardía y lo hice.
Hoy me pedí perdón.
Este es uno de los tantos pasos de bebé que tengo en importante atención,
ya que quiero hacer las pases conmigo.
Quiero dejar de ser mi enemiga y volver a ser como antes.
No, como antes no.
Quiero ser como el futuro me deslumbra el ser.
Para cada etapa de la vida existe un paso.
Existe una decisión, un escalón.
Hoy me decidí.
Hoy me pedí perdón
Fueron muchos meses molesta conmigo misma.
Meses de silencio y lágrimas.
Meses difíciles que espero no repetir otra vez.
Ya aprendí mi lección.
Ya maduré y comprendí que el orgullo solo me separa de quien más amo.
De mí.
Pero este es sólo el primer paso.
No sólo puedo pedirme perdón, debo remendar los daños pasados
y recibir las bendiciones futuras.
Palabras sin acciones, fe sin obras, todo está muerto si no actúo.
Es por eso que hoy me pedí perdón.
Que alma tan renovada siento dentro de mi.
Que yugo tan pesado acabo de remover.
Ahora cambiaré.
Me amaré.
Dejaré de vivir sin miedo.
Me haré el corte de cabello que quiero desde hace tanto.
Me pondré nuevas prendas.
Seré creativa con mis días.
Me sorprenderé a mi misma.
Me regalaré flores y chocolates.
Me haré cosquillas.
Seré atenta... ¡Hasta empezaré a lavar los platos!
Todo porque hoy me pedí perdón.
Se acabaron las noches de culpa.
Se acabaron los desperdicios de vida.
Se acabaron los enfrentamientos a muerte conmigo misma.
Se acabó todo lo malo.
Empiezan las sonrisas, los latidos, las fantasías, las realidades.
Hoy empieza el mejor amor que haya existido sobre la faz de la tierra.
La envidia de todos, el deseo de cualquier.
El amor que siento por mí dará de qué hablar.
Siento paz.
Siento vida.
Siento luz.
Siento calma.
Siento libertad.
Todo porque hoy me pedí perdón.